Argentina y el organismo estadounidense continúan en plena etapa de renegociación de la deuda externa. ¿Ya hay oferta de reestructuración?
El Fondo Monetario Internacional (FMI) se pronunció en torno al vínculo actual que une al organismo con la Argentina. Además, la entidad aseguró que la relación entre las partes no fue afectada por el impacto económico que está teniendo la pandemia del coronavirus en el mundo.
En su habitual conferencia de prensa, que en esta ocasión fue 100 por ciento virtual, como medida preventiva ante el flagelo, el vocero del FMI, Gerry Rice, manifestó que “el diálogo (con el Gobierno argentino) continúa siendo constructivo y no se ha visto afectado” por el brote del virus que mantiene en vilo al mundo.
Además, Rice recordó que tras el encuentro entre la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Martín Guzmán -que le puso condiciones a los acreedores–, en la última reunión de ministros de Finanzas del G20 en Ryad, Arabia Saudita, “un equipo de personal del FMI estuvo en Buenos Aires la semana pasada“.
En ese sentido, ese grupo mantuvo “reuniones técnicas sobre la estrategia económica del gobierno y la estrategia de deuda también“, con un “compromiso muy activo y continuo, que sigo caracterizando como muy constructivo“, amplió el vocero.
A su vez, Rice indicó que “el brote del coronavirus tendrá un impacto significativo en la actividad económica mundial y la Argentina, como otros países, no es inmune a estos desarrollos“.
Por otro lado, el referente del FMI aseguró que el país hasta el momento no solicitó un préstamo específico relacionado con la pandemia, luego de que recientemente el organismo pusiera a disposición alrededor de 50.000 millones de dólares para combatir el flagelo mundial en países pobres y emergentes.
En tanto, Rice infirmó que “las autoridades (argentinas) comunicaron su calendario estimado sobre la deuda y tenemos contactos activos“, aunque no dio precisiones sobre cuándo recibiría la oferta de reestructuración y sobre el momento de la firma de un nuevo programa para renegociar la deuda de 44.000 millones de dólares que el país mantiene con el organismo multilateral.
Télam