La política pública corresponde al Ministerio de Educación y es para 10 millones de alumnos de escuelas primarias y secundarias.
El Plan Nacional de Lecturas, creado en 1984 durante la presidencia de Raúl Alfonsín y suspendido en el 2016, fue relanzado por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Educación, Nicolás Trotta, con el fin de “poner un libro en las mano de los chicos” y alcanzar los 10 millones de alumnos de primaria y secundaria de todo el país.
La iniciativa fue presentada en el Museo del Bicentenario por el Jefe de Estado, quien aseguró que este plan “busca volver a poner un libro en la mano de los chicos, volver a hacer que sus padres les cuenten los mejores cuentos y volver a entender lo valioso de la lectura y del que escribe”,
Fernández remarcó la necesidad “del hábito de la lectura a los chicos, en tiempos donde la pantalla le gana al libro, es maravilloso y es necesario porque también es una forma de agilizar la imaginación”.
Trotta afirmó que “al 70% de los niños de sectores vulnerables nunca les han leído un cuento”, por lo que este programa habilitará la lectura de 180 cuentos, uno por cada día de clases, para establecer espacios ad hoc en las escuelas “tanto con libros como en formatos multiplataformas”.
“Este es un plan democrático, universal, inclusivo y también multiplataforma. Creemos fundamental impulsar esta iniciativa que permite que el derecho a la lectura sea uno accesible para todos los argentinos y todas las argentinas”, sostuvo Trotta.
“La idea es que estos espacios de lectura formen parte de la currícula, no solo de Lengua, sino como un espacio transversal, para lo cual habrá una fuerte capacitación a los docentes”, dijo Trotta a Télam.
Asimismo se pondrá en marcha la reedición de la colección “Leer por leer”, destinada a escuelas secundarias y de adultos.
Además de estimular la lectura como una experiencia cotidiana y desde una perspectiva federal, el Plan se propone reactivar la industria editorial argentina, considerablemente afectada por la actual crisis económica.
Además, estudiantes de todos los niveles podrán participar del concurso federal “Yo sueño, yo escribo”, que culminará con la publicación de una selección de cuentos y poemas.
El programa contará con una campaña de difusión en los medios de comunicación (“Una que leamos todos”) orientada a promover propuestas para leer en familia como forma de recuperar la lectura en los hogares y en el espacio público.
Fuente: Télam
Imágenes: Gentileza